03:48 h del Domingo día 21 de Octubre de 2018

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Oleos día del enfermo

Palabra de Vida

DOMINGO 29 DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo B)


1ª LECTURA (Is 53,10-11)

Lectura del libro del profeta Isaías.
El Señor quiso destrozarlo con padecimientos. Si él ofrece su vida por el pecado, verá
descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Señor se cumplirá gracias a él.
Después de las penas de su alma, verá la luz y quedará colmado. Por sus sufrimientos
mi siervo justificará a muchos y cargará sobre sí las iniquidades de ellos.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 33)

La palabra del Señor es eficaz,
y sus obras demuestran su lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
la tierra está llena del amor del Señor.
Pero el Señor se cuida de sus fieles,
de los que confían en su misericordia,
para librarlos de la muerte
y sostenerlos en tiempos de hambre.
Nosotros esperamos al Señor,
él es nuestro auxilio y nuestro escudo;
Que tu amor, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. 

2ª LECTURA (Heb 4,14-16)

Lectura de la carta a los Hebreos.
Hermanos: puesto que tenemos un sumo sacerdote extraordinario, que ha penetrado en los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, permanezcamos firmes en la fe que profesamos.
Pues no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, ya que fue probado en todo a semejanza nuestra, a excepción del pecado.
Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia
y hallar la gracia del auxilio oportuno.

EVANGELIO (Mc 10,35-45)

Lectura del santo Evangelio según San Marcos.

En aquel tiempo, Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Él les dijo: «¿Qué
queréis que haga por vosotros?». Y ellos dijeron: «Que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria». Jesús les dijo: «¡No sabéis lo que pedís! ¿Podéis
beber el cáliz que yo beberé o ser bautizados con el bautismo con que yo seré bautizado?». Ellos contestaron: «¡Podemos!». Jesús les dijo: «Beberéis el cáliz que yo
beberé y seréis bautizados con el bautismo con el que yo seré bautizado, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo; es para quienes ha sido reservado». Los otros diez, al oír esto, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús los llamó y les dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las tiranizan y que los grandes las oprimen con su poderío. Entre vosotros no debe ser así, sino que si alguno de vosotros quiere ser grande que sea vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero que sea el servidor de todos; de la misma manera que el hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por todos». 

LOS MISIONEROS AL SERVICIO DE TODOS
   
1. DAR LA VIDA PARA QUE EL MUNDO CAMBIE. 

En el Evangelio, Jesús nos pone ante un dilema: o estamos con los poderosos que tiranizan con su poder, o nos ponemos al servicio de todos para que muchos puedan salvarse. Y la única razón que da para actuar así es su propia manera de vivir: el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir.

2. A LOS MISIONEROS SE LES ADMIRA POR SU ENTREGA, 
por su dedicación a la obra evangelizadora, en lugares tan diferentes a los de origen y en situaciones, a veces, nada fáciles. Pero tienen clara su misión: colaborar –a través de la Palabra de Dios y el anuncio de Jesucristo Salvador– para que las personas con quienes conviven obtengan un modo de vida de acuerdo con la dignidad que Dios quiere para sus hijos e hijas. La evangelización incluye buscar los medios necesarios para que en el mundo todos nos encontremos como en nuestra casa común. Los misioneros y misioneras se cansan, se gastan y se desgastan en el empeño.

3.“JUNTO A LOS JÓVENES, LLEVEMOS EL EVANGELIO A TODOS”. 
Es lo que los obispos están reflexionando estos días en el Sínodo dedicado a los jóvenes, y es el tema que el papa Francisco desarrolla en su Mensaje para el Domund. Los jóvenes, con el corazón encendido, expresan el descubrimiento del sentido y la plenitud de la vida, y así, por contagio, propagan la fe con alegría y entusiasmo, en un mundo necesitado de esperanza.

4. EL MUNDO ENCONTRÓ EL CAMBIO AL NACER JESÚS EN BELÉN. 
Dios se encarna en Jesús, se hace niño en Jesús, para que en el mundo los seres humanos tengamos una mirada limpia, gestos llenos de ternura y palabras esperanzadoras; en definitiva, para que el mundo progrese según el plan amoroso de Dios.

5.“YO SOY UNA MISIÓN EN ESTA TIERRA, Y PARA ESO ESTOY EN ESTE MUNDO” (EG 273). 
Todos estamos implicados en la obra misionera de la Iglesia. Nos lo recordó la exhortación apostólica Evangelii gaudium y hoy, Jornada del Domund, nos lo repetimos: “Yo soy una misión... para iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar”. Los misioneros que, lejos de su tierra, transmiten el gozo del Evangelio enriquecen nuestro apostolado, siendo para nosotros ejemplo de entrega gratuita.

6. EL DOMUND... ¿CAMBIA EL MUNDO?
  
Sí, porque la misión vivida con el Evangelio en la mano transforma el miedo en valentía, la oscuridad en luz, la venganza en unión, y, a quien está postrado en el camino, lo levanta y lo ayuda a caminar con dignidad. Los misioneros lo hacen.
Parroquia de Cristo Rey Jaén 2008 ©