21:33 h del Martes día 21 de Noviembre de 2017

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Palabra de Vida

DOMINGO 33 ORDINARIO - Día de los Pobre del Mundo

EL SEÑOR NOS LLAMA A LA RESPONSABILIDAD

1. APROVECHEMOS EL TIEMPO 

Estamos en las últimas semanas del año litúrgico, en que miramos con mayor atención el futuro. El domingo pasado escuchábamos la parábola de las diez muchachas vigilantes. Hoy, la de los talentos. Las tres lecturas de hoy son un canto al trabajo, a la actividad, a sa¬ber aprovechar el tiempo, porque nunca sabemos cuando se nos acaba. No es inútil mirar hacia adelante y pensar en lo que nos espera al final del camino. Es más bien la verdadera sa¬biduría (lectura del domingo pasado). Como es sabiduría, para un estudiante pensar en el final de curso y sus exámenes ya en octubre y para un deportista ir acumulando puntos desde el principio de la competición.
La parábola de Jesús centra mensaje de hoy: hay que trabajar los dones recibidos. No sólo no malgastarlos -ninguno de los tres siervos lo hace- sino multiplicar sus frutos. Cuando vuel¬va el Señor pedirá a todos cuenta de los dones que les había encomendado. No importa cuanto les dio, sino la diligencia que han empleado para adminis¬trar lo poco o lo mucho que recibieron.

2. LOS TALENTOS QUE TODOS TENEMOS

El Señor echa en cara al pueblo de Israel que después de tantos si¬glos de ser pueblo elegido de Dios no diera los frutos esperados. Pero también a nosotros nos  amonesta la Palabra de Dios hoy. Porque todos tenemos talentos que administrar.
En primer lugar Cristo nos habla de los dones del Reino, los valores de la fe cristiana: la gracia, la nueva alianza, la fuerza de su Palabra, los sacramentos, la fe, la esperanza, el amor cristiano... Hoy que, celebramos el día de la Iglesia Diocesana, tenemos que valorar también este regalo de Dios. Pero además hay otros muchos valores, humanos y cristianos, de los que Dios nos pedirá cuentas. Ante todo la vida, que es el don fundamental; las capacidades y habilidades que cada uno posee; la naturaleza misma que hemos de cuidar y respetar para que nos sirva. Todo ello nos lo ha dado Dios.

3. REVISIÓN SOBRE NUESTRO RENDIMIENTO

Nuestra pregunta hoy es: ¿en verdad estoy dando rendimiento a las cualidades que tengo? Hay mucho que hacer en la sociedad, en la Iglesia: ¿aporto yo mi colaboración, o bien me inhibo, dejando que los demás trabajen?
Mi salud, mi vida, mis habilidades, las he recibido como bienes a admi¬nistrar. No importa si son diez o dos talentos:¿los voy trabajando dando importancia a las cosas pequeñas? La vida de la mayoría de nosotros está compuesta de cosas pequeñas, -pocos talentos-. Y si no dedicamos atención a esto pequeño y diario, si sólo esperamos a las grandes ocasiones -muchos talentos- es probable que nos pase como a ese empleado de la parábola: que nos refugiemos en la pereza, nos quedemos sin hacer nada y por ello no demos ningún fruto.
Al final del tiempo se me pedirá cuenta. ¿Me voy a presentar con las manos vacías? ¿Se podrá decir que mi vida se ha realizado según el plan que Dios tenía de mí? ¿Cómo participo en la vida de mi comunidad parroquial? ¿Cómo valoro este talento de la Eucaristía que Dios me da?
Parroquia de Cristo Rey Jaén 2008 ©